De los diferentes cítricos, la mandarina es uno de los más apreciados, ya que tiene un sabor muy dulce que agrada a personas de todas las edades, siendo idónea tanto como postre como para saciar el apetito entre horas de forma saludable, o incluso para incluir en diferentes platos y así conseguir dar un toque más original, divertido e incluso exclusivo.

Además, sus propiedades nutricionales la convierten en una fruta recomendada para el día a día, ya que nos ayuda a reforzar el sistema inmunitario, protegiéndonos así frente a un amplio abanico de enfermedades.

Vamos a realizar un estudio a través del cual aprenderemos todo acerca de las mandarinas, incluyendo desde su origen hasta las diferentes variedades que podemos encontrar, sus propiedades, beneficios, el aporte nutricional que nos proporciona y otros detalles importantes que nos ayudarán a conocer mejor uno de los frutos por excelencia que nunca deben faltar en la mesa.

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Historia y origen de la mandarina

La mandarina es originaria de Asia, concretamente de las zonas tropicales, y fue introducida en Europa en el siglo XIX.

Aunque no se conoce el origen real de su nombre, se atribuye a que los gobernantes del país antiguamente llevaban trajes de color naranja, y eran conocidos como “mandarines”, de manera que se denominó a este fruto tan apreciado con un nombre que hiciese honor a sus mandatarios.

Desde su introducción en Europa hasta el presente, se han ido cruzando variedades con el objetivo de crear otras nuevas que se adaptasen de forma eficiente a diferentes climas.

Actualmente, la mandarina se encuentra presente en multitud de países, aunque los productores más importantes son España, China, Marruecos, Israel, Japón, México, Uruguay, Brasil, Paraguay, Ecuador, Perú, Bolivia, Venezuela y Argentina.

Variedades de las mandarinas

Vamos a tener la posibilidad de disfrutar de tres grupos o variedades principales de mandarinas, las cuales vamos a detallar a continuación conociendo algunas de las principales particularidades, así como las variedades en las que se divide cada una de ellas.

Clementinas

Son las mandarinas comunes, las cuales se presentan con un tamaño entre mediano y pequeño.

Son de elevada jugosidad y generalmente no tienen semillas.

Dentro del grupo de mandarinas clementinas, tenemos un total de 16 variedades que son las siguientes:

  • Arrufatina
  • Basol
  • Clemenpons
  • Clemenrubí
  • Clemensoon
  • Clemenules
  • Esbal
  • Fina
  • Hernandina
  • Loretina
  • Marisol
  • Mioro
  • Orogrande
  • Orogrós
  • Oronules
  • Oroval

Satsumas

Esta variedad de mandarina proviene de Japón, y se cultiva tanto en su país de origen como en España.

Una de sus principales características es que se trata de una mandarina muy resistente al frío, además de que generalmente no tiene semillas.

En total existen tres variedades de mandarinas satsumas que son:

  • Iwasaki
  • Okitsu
  • Owari

Hibridas

Dentro de las variedades híbridas podemos encontrar una gran cantidad de alternativas que se han producido a partir del cruce de diferentes especies.

Las mandarinas híbridas pueden ser de 15 variedades diferentes:

  • Afourer
  • Clemenvilla (también conocida como Nova)
  • Ellendale
  • Encore
  • Fairchild
  • Fortune
  • Garbí
  • Moncada
  • Murcott
  • Nadorcott
  • Orri
  • Ortanique
  • Safor
  • Spring Sunshine
  • Tango

Propiedades de las mandarinas

La mandarina cuenta con fantásticas propiedades gracias a su gran valor nutricional, destacando sobre todo su elevado contenido en vitamina Caceites esencialesvitamina A (betacaroteno) y flavonoides.

Cuenta con una elevada concentración de ácido fólico que ayuda en la producción tanto de glóbulos blancos como de glóbulos rojos, favoreciendo al sistema inmunitario y sistema cardiovascular.

Dispone de ácido cítrico, el cual es desinfectante, además de que también aumenta el efecto de la vitamina C

En cuanto a minerales, el más abundante es el potasio, imprescindible para el sistema nervioso, el sistema muscular y la hidratación celular.

Sin embargo, también tiene grandes cantidades de magnesio y calcio, así como de hierrofósforo y zinc.

Otra de las propiedades importantes de las mandarinas es su elevado contenido en fibra, con lo cual no sólo mejora el tránsito intestinal y evita problemas con el estreñimiento, sino que a la vez es efectiva para prevenir el cáncer de colon.

Aunque están presentes en un menor volumen, también contiene vitamina B1vitamina B2 y vitamina B6.

Beneficios de las mandarinas

Gracias a la amplia variedad de propiedades de las mandarinas, vamos a poder disfrutar de interesantes beneficios.

Uno de los más destacados es su capacidad para reforzar el sistema inmunitario, gracias a que contiene una gran cantidad de vitamina C.

Esta vitamina también tiene otras aplicaciones importantes como la eliminación de radicales libres, lo cual se traduce en un efecto antioxidante que retrasa el envejecimiento prematuro y reduce el riesgo de padecer diferentes enfermedades como puede ser el cáncer.

Consigue prevenir que se produzca daño en las células, de manera que actúa tanto a modo preventivo como activo frente a los tumores.

También es muy eficiente a la hora de reducir los niveles de colesterol, promoviendo el colesterol bueno.

Esto lo logra evitando que el colesterol malo se adhiera a las paredes interiores de las arterias.

Otro beneficio importante es su capacidad para regular los niveles de presión arterial, ayuda a perder peso y gracias a su alto contenido en fibra impide la absorción del colesterol en los intestinos a la par que mejora el tránsito intestinal.

Su carácter antimicrobiano, también ayuda a prevenir la entrada del virus así como de bacterias, protegiendo al organismo de infecciones y enfermedades.

Ayuda desintoxicar el organismo, promoviendo la eliminación del cuerpo de todo tipo de sustancias, muy especialmente toxinas.

También tiene una ventaja importante que es que ayuda a mejorar la salud de la piel, protegiéndola de la radiación externa y de los daños que causan los radicales libres y el propio envejecimiento.

Aporta brillo a la piel y pelo, además de que es muy efectiva para prevenir la aparición de los signos de envejecimiento.

Además de contener hierro, también ayuda a su absorción, siendo muy eficaz para prevenir la anemia o combatirla en caso de que se haya producido. Por esta misma razón, se recomienda consumir las mandarinas junto con alimentos con alto contenido en hierro como por ejemplo las lentejas o los mejillones.

También es un reconstituyente muy eficiente para los deportistas y trabajadores físicos, ya que permite recuperar, en apenas unos minutos, tanto minerales como líquidos que se hayan perdido tras la realización de esfuerzos.

Ayuda en la reducción del ácido úrico, lo que las convierte en un alimento muy interesante durante el embarazo.

También ayuda a mejorar la visión y fortalecer las uñas y el cabello.

Es importante tener en cuenta que todos estos beneficios de comer mandarinas los vamos a observar siempre y cuando las consumamos con regularidad, a ser posible de forma diaria.

Valor nutricional de la mandarina (vitaminas)

A través de este cuadro vamos a conocer todos los detalles acerca del valor nutricional de la mandarina, incluyendo las cantidades que nos aporta por cada 100 g de fruta fresca recién cogida del árbol.

 

Agua Total 85,17 g
Carbohidratos Azúcares 10,58 g
Fibra alimentaria 1,18 g
Total 13,34 g
Grasas Saturadas 0,039 g
Trans 0,00 g
Monoinsaturadas 0,06 g
Poliinsaturadas 0,065 g
Total 0,31 g
Minerales Calcio 37 mg
Fósforo 20 mg
Hierro 0,15 mg
Magnesio 12 mg
Potasio 166 mg
Sodio 2 mg
Zinc 0,07 mg
Proteínas Total 0,81 g
Vitaminas Vitamina A (Retinol) 34 μg
Vitamina B1 (Tiamina) 0,058 mg
Vitamina B2 (Riboflavina) 0,036 mg
Vitamina B3 (Niacina) 0,375 mg
Vitamina B6 0,078 mg
Vitamina B9 (Ácido fólico) 16 μg
Vitamina B12 0 μg
Vitamina C 26,7 mg
Vitamina D 0 μg
Vitamina E 0,2 mg
Vitamina K 0 μg

 

Es importante recordar que, conforme va pasando el tiempo desde que el fruto ha sido extraído del árbol, muchas de estas propiedades nutricionales van disminuyendo, de manera que siempre es recomendable consumir la fruta justo después de ser recolectada, evitando que haya permanecido almacenada durante demasiado tiempo.

No obstante, su capacidad de conservación es elevada, pero conforme van pasando las semanas, pierde parte de su valor nutricional.

Temporadas de la mandarina

Podemos distinguir cinco tramos o temporadas para la mandarina, los cuales son los siguientes:

  • Septiembre: comienza la recolección de las mandarinas clementina y satsuma en sus variedades clemenpons, clemenrubi, okitsu, clausellina, owari.
  • Octubre: se continúa con la recolección de las variedades de clementina y satsuma de septiembre, pero se incorporan las variedades marisol y oronules.
  • Noviembre, diciembre y enero: todas las variedades anteriores siguen su recolección, aunque ya han adquirido una tonalidad más anaranjada. En esta temporada comienza la recolección de la variedad clemenules, siendo la más dulce y sabrosa de todas. En enero también empiezan a recolectarse algunas variedades híbridas.
  • Febrero y marzo: se comienza con la recolección de la variedad hernandina así como de la mayoría de híbridas.
  • Abril: es el último mes que hay mandarinas de temporada, añadiéndose la recolección de híbridos como murcot y spring sunshine.

Precio de la mandarina

Si quieres conocer mejor el precio de la mandarina, es importante que tengas en cuenta distintos aspectos que incluyen desde el coste de producción, hasta las diferencias que podemos encontrar en el mercado en base a si se trata de venta al público o venta directamente a partir del agricultor.

Costes de producción

Para conocer bien los costes de producción de la mandarina, es muy importante que antes analicemos todos los elementos o partidas que se deben tener en cuenta a la hora de su estudio:

  • Costes directos: los costes directos son aquellos que están relacionados exclusivamente con la producción de la mandarina, de manera que podemos encontrar cuatro grandes grupos que son los siguientes:
    • Costes de labores: se trata del conjunto de gastos relacionados con las actividades que incluyen la realización de labores de suelo, la poda de los árboles, mantenimiento de la cubierta vegetal, trasplantes de árboles, arreglo y mantenimiento de caminos y accesos, realización de tratamientos fitosanitarios, aplicación de fertilizantes, labores directamente relacionadas con el riego, recolección del fruto, transporte al almacén de destino, eliminación de restos vegetales y en general toda la gestión del conjunto de la explotación.
    • Costes de insumos: los insumos son bienes o materias primas necesarias para la fabricación de otros bienes, en cuyo caso hablaríamos de productos fitosanitarios, abonos y fertilizantes fundamentalmente.
    • Costes de suministros: incluye la electricidad, el agua y combustible. Dentro de esta partida se deben añadir también los costes asociados a la Comunidad de regantes en caso de haberla.
    • Costes de mantenimiento de maquinaria: conforme la vayamos utilizando, la maquinaria va a requerir un mantenimiento, ya sea desde cambios de filtros y aceites, hasta por supuesto reparaciones. Todos estos gastos se deberán estimar dentro de esta partida, realizando un cálculo aproximado que nos ayude a conocer el impacto real que tendría en los costes de producción.
  • Costes indirectos: dentro del apartado de costes indirectos vamos a reflejar los costes a amortizar en plazos de tiempo más largos, es decir, no se trata de costes frecuentes, sino puntuales. En este sentido, vamos a tener en cuenta dos grupos principales que son:
    • Costes de amortización de la plantación: los costes relacionados con la plantación, no se pueden considerar para un corto plazo de tiempo, sino que se deben repercutir en base a su durabilidad.
    • Costes de amortización de la maquinaria: de igual manera, la maquinaria dura varios años, de manera que hay que hacer una estimación que nos permita conocer el tiempo de vida útil aproximado, y repartir el coste total por su adquisición entre todo este plazo, obteniendo el coste real en base a la unidad de tiempo para la cual estemos realizando el cálculo de los costes de producción, que generalmente será de un año.
  • Otros costes: en esta partida se incluyen todos los demás costes como los seguros, teniendo en cuenta los de la maquinaria, empresa, agrarios, etc., servicios de asesoría, gestoría, Impuesto de Bienes Inmuebles de la propiedad, realización de análisis a través de laboratorios externos, etc. Si se trata de una producción ecológica, también se debe contemplar el coste de la entidad que se encarga de certificar el cumplimiento de las exigencias.

Para hacernos una idea aproximada, el mandarino generalmente nos va a permitir una producción de alrededor de 35.000 kg por hectárea, con un coste medio de producción de unos 8600 € por hectárea, lo cual supone una repercusión de 0,24 € por cada kilogramo producido.

Existen diferentes factores que pueden variar incluso de forma considerable estas cifras, ya que serán determinantes en base al lugar de la plantación, la producción de cada año, el modo de gestión de la explotación, etc.

Precio venta publico

Para determinar el precio de venta al público, los cuatro factores más importantes son la variedad, la temporada, la oferta y la demanda que se produce en un año determinado.

Esto lleva a una fluctuación del precio que generalmente se mantiene dentro de la horquilla que parte de los 1,20 €/Kg y hasta 5,45 €/Kg.

Precio del productor

De igual manera que ocurre con la venta al público, la venta directa del agricultor también va a ir determinada en base a la temporada, la variedad de mandarina, así como a la oferta y demanda.

En este sentido, los precios suelen ir desde los 0,80 €/Kg, hasta los 3,50 €/Kg.

De cualquier manera, estos son precios orientativos, ya que como decimos, pueden variar de manera bastante sustancial en función de cada temporada.

Mandarinas ecológicas

Las mandarinas ecológicas son mandarinas que han sido cultivadas en base a unos criterios de elevada exigencia, a través de los cuales se motiva una producción en constante respeto con el medioambiente.

El objetivo es que todo el proceso se lleve a cabo con el mínimo impacto medioambiental, lo cual implica el seguimiento y control por parte de una empresa externa, la cual será la responsable de conceder el certificado de producto ecológico.

Las principales premisas del cultivo de mandarinas ecológicas son:

  • Cada plantación deberá garantizar una cantidad mínima de producción.
  • Es importante que se busque el mantenimiento e incluso aumento de la fertilidad del suelo de forma natural.
  • Hay que reducir al máximo la contaminación procedente de las diferentes técnicas agrícolas utilizadas.
  • Se valora la utilización de energías renovables.
  • No sólo hay que trabajar la plantación que se está explotando, sino también todo el ecosistema del entorno.
  • Hay que producir alimentos de gran calidad nutricional.
  • Se deberá motivar el ciclo biológico natural tanto a nivel de suelo como de plantas, animales y microorganismos.
  • Es preferible hacer uso de sistemas agrícolas que se hayan organizado en la misma zona de producción.
  • Se tiene que mantener la diversidad del sistema y del entorno, protegiendo a animales y plantas.
  • Tanto la materia orgánica como los nutrientes se deberán obtener a través de un sistema cerrado dentro de la propia plantación.

Mandarino: El árbol de la mandarina

El mandarino es el árbol a partir del cual se obtienen las mandarinas, y tiene unas características particulares que permiten diferenciarlo de otros similares como puede ser el naranjo.

En este caso, el mandarino tiene un tamaño menor al naranjo, además de que la copa es más redondeada, teniendo una estética atractiva y con un toque más ornamental.

Otra diferencia entre ambos árboles es el hecho de que el mandarino tiene las hojas más alargadas y sus flores son más pequeñas, de color blanco, y aunque en ocasiones se presentan solas, es más habitual poder ver de dos en dos e incluso de tres en tres.

La altura de un mandarino adulto se encuentra entre los 2 m y hasta un máximo de 4 m.

Dentro de la familia de mandarinos, no existen machos y hembras, sino que se trata de un árbol autofértil, lo que significa que se puede aprovechar todo el espacio para la producción.

Esto se debe a que el mismo árbol produce flores tanto masculinas como femeninas.

En su mayoría de variedades, el mandarino prefiere temperaturas altas, ya que por debajo de los 13 °C deja de crecer, siendo su temperatura óptima para el cultivo la comprendida entre 23 °C y 35 °C.

Prefiere un suelo arenoso ya que no tiene excesivas exigencias nutricionales, aunque es importante utilizar abonos, fertilizantes y compost, ya que este tipo de suelo tiene algunas carencias y por tanto, para conseguir una buena cosecha, hay que garantizar el aporte nutritivo que será de una media de 20 kg de materia orgánica al año.

Cada árbol requiere una media de entre 30 l y 40 l de agua cada día, pero es muy importante que se trate de agua de calidad, con un bajo contenido en sal.

Durante los meses de verano habrá que aumentar el riego, mientras que en los meses más fríos, se podrá reducir sin problema.

Cuando el árbol cumple tres años, se debe realizar la primera poda, y a partir de entonces, no sólo se deberá mantener la forma y el volumen, sino que además también se tendrán que eliminar las ramas muertas, que tengan una apariencia débil o que se hayan roto por el peso del fruto.

Una ventaja importante del árbol de la mandarina, es el hecho de que tiene una gran resistencia frente a las enfermedades y las plagas, por encima de los limoneros y los naranjos.

No obstante, es muy importante que las tengamos en cuenta, ya que pueden estar presentes y, de cualquier manera, hay que actuar tanto a modo preventivo como activo para evitar su aparición o acabar con ellas antes de que produzcan daños importantes.

Plagas de las mandarinas

Decíamos que el mandarino es un árbol muy resistente frente a enfermedades y plagas, pero debemos conocer aquellas que pueden afectar a su salud, de manera que podamos desde prevenirlas hasta detectarlas con suficiente antelación, logrando de este modo evitar el daño y garantizar una buena cosecha en cada temporada.

Las plagas de las mandarinas más importantes son las siguientes:

  • Ácaros de los cítricos: existen diferentes tipos de ácaros, cuyo tamaño generalmente se encuentra alrededor de medio milímetro, los cuales pueden llegar a causar graves daños a los cultivos e incluso al propio árbol, ya sea afectando a hojas, frutos, ramas e incluso al tronco. Muchos de ellos afectan precisamente en temporadas de recolección, por lo que puede llegar a ser especialmente dañinos aunque, en la mayor parte de casos, se puede llevar a cabo un tratamiento con el que acabar con ellos.
  • Araña roja: se trata de un ácaro que se reconoce fácilmente por su color rojo. Su medida es de aproximadamente medio centímetro, y es más habitual en zonas y temporadas secas y con temperaturas elevadas. Su forma de afectar al naranjo es colocándose directamente en las hojas, donde permanecerá mientras se alimenta de sus células. Para reconocer la presencia de araña roja, observaremos que las hojas empiezan a presentar pequeñas manchas con pérdida de color, aparecen telas de araña y el crecimiento comienza a ralentizarse.
  • Cochinilla: la cochinilla es otra de las plagas más peligrosas que puede sufrir el mandarino. En este caso podemos encontrar dos tipos de insecto cochinilla, el de tipo lapa y el algodonoso. El segundo se diferencia del primero en que su apariencia es más pomposa, similar a una bola de algodón. En ambos casos son de color blanco, aunque pueden presentar pequeñas manchas grises. Se localizan generalmente en los tallos y en las partes de detrás de las hojas, alimentándose de estas dos zonas del árbol. Vamos a poder observar la presencia de cochinilla en el mandarino gracias a que aparecen manchas en las zonas donde se ubican, las cuales tienden a clarear, y si la infección es considerable, el árbol comenzará a ralentizar su crecimiento a la vez que presentará una mayor sensación de debilidad.
  • Exocortis: se trata de un microorganismo que afecta directamente a los frutos y a las hojas. Cuando se produce la infección, observaremos que tanto unos como otros van cayendo sin razón que lo justifique, además de que se observará un fuerte debilitamiento del árbol. En este caso, se trata de una enfermedad que no tiene buen pronóstico, en muchas ocasiones puede derivar en la muerte inevitable del árbol.
  • Minador de los cítricos: uno de los mayores peligros del minador de cítricos es el hecho de que actúa atacando directamente a los tallos más tiernos así como a las nuevas hojas que van saliendo, lo que se puede llegar a traducir en una pedida muy significativa de la cosecha cada año. Es fácil detectar la presencia de esta plaga, para lo cual no tenemos más que observar sus hojas donde habrán aparecido galerías decoloradas, mientras que la hoja se va tornando con un color más amarillento, se caen y en general en el árbol se observa un debilitamiento general y una ralentización en su crecimiento.
  • Mosca blanca: se trata de un insecto que afecta negativamente al mandarino, pudiendo llegar incluso a peligrar la cosecha. Su tamaño es de aproximadamente medio centímetro, y se puede reconocer por su color blanco, con una apariencia rugosa como si tuviese polvo encima, además de que tiene tan sólo dos alas y sus ojos, por norma general, son de un rojo oscuro. Este insecto se coloca tanto en las hojas como en los brotes tiernos de los que se alimenta, siendo habitual que se acumule una gran cantidad de ellos. Para poder detectarla, no tenemos más que observar las hojas, las cuales irán pasando a un color amarillo bastante característico. Además, también aparece una sustancia de textura pegajosa en el caso de que la plaga se haya extendido, la cual se debe al hongo negrilla que acompaña a esta mosca, a la vez que se observará también un debilitamiento generalizado del árbol. Tanto esta plaga como los pulgones y moscas se sienten atraídos por el color amarillo, de manera que hay trampas específicas con adhesivo que ofrecen muy buena efectividad a la hora de capturarlos de forma limpia y sin impacto negativo para el medioambiente.
  • Phytophthora: en esta ocasión se trata de un hongo, el cual aparece muy especialmente cuando las temperaturas se encuentran en la horquilla entre 15 °C y 30 °C y a la vez también hay una humedad elevada. Generalmente comienza afectando a las hojas, pero en algunos casos empieza atacando directamente desde la raíz. De cualquier manera, es importante detectarlo con la suficiente antelación, ya que puede llegar a dañar seriamente el árbol, y en los casos más extremos, puede incluso causar su muerte. Podemos detectar la presencia de este hongo observando las hojas, donde aparecerán pequeñas manchas de color marrón oscuro, tirando a café. También habrá presencia en el envés de un polvo entre blanco y gris, mientras que, conforme avanza, el árbol se va viendo más débil, y si observamos la zona de sus raíces, es posible que haya comenzado a aparecer podredumbre.
  • Psoriasis: la psoriasis del cítrico se produce por la entrada de un virus que tiene una fuerte capacidad para debilitar el árbol, aunque en este caso no llega a matarlo nunca. Sin embargo, si no actuamos rápidamente frente a esta enfermedad, se puede acabar extendiendo a otros árboles, ya que su proceso de transmisión es por contacto, ya sea a través de herramientas, injertos, etc. Esta enfermedad se observa principalmente en la zona de la corteza del árbol, la cual irá formando escamas que se extenderán también a las ramas. Las ramas mueren directamente cuando las rodean por completo, mientras que el tronco seguirá vivo, pero no conseguirá un adecuado desarrollo hasta que no se lleve a cabo la limpieza. Para ello hay que raspar y eliminar toda la corteza que se haya visto afectada, cubriendo posteriormente con un compuesto que garantice su completa desinfección. Es importante tener en cuenta que no es posible curar esta enfermedad, pero llevando a cabo el tratamiento adecuado, conseguiremos alargar la vida útil y la producción del mandarino.
  • Virus de la tristeza: es un virus menos frecuente en el mandarino, pero que también se puede presentar. Se puede observar su presencia en el cambio de coloración de las hojas, así como en un ligero blanqueamiento de los frutos. El árbol se irá debilitando con bastante rapidez, mientras que sus hojas caerán sin que exista un motivo aparente. También es frecuente que comience a producir más frutos de lo habitual. Esta enfermedad no se puede curar.

Es muy importante recordar que, a la hora de tratar cualquier tipo de plaga o enfermedad del mandarino, nos aseguremos de que, posteriormente, se procede a realizar una completa desinfección y limpieza de todos los elementos que se hayan utilizado para el saneamiento o cura, sin olvidar la quema y eliminación de los restos orgánicos que puedan estar afectados, evitando así la propagación de la enfermedad a otros mandarinos que se encuentren en buen estado de salud.