Las naranjas son cítricos de gran sabor y con unas excelentes propiedades nutricionales, siendo una de las frutas más recomendadas por médicos y expertos en la salud por sus beneficios para el organismo.

Además de aportar nutrientes, también nos ayuda a reforzar el sistema inmunitario, logrando de este modo poder actuar tanto a modo preventivo como activo frente a una gran cantidad de enfermedades habituales en la actualidad.

Por otra parte, se trata de un fruto con un sabor excelente, que se puede comer solo o acompañado en multitud de platos, siendo cada vez más utilizado en la cocina de autor.

Para poder destacar todas las cualidades de la naranja, vamos a descubrir tanto su historia como las variedades, propiedades, su valor nutricional, y todo aquello que nos ayude a conocer mejor todos los beneficios que aporta a la dieta diaria.

orange-1995079_960_720.jpg

Origen/historia de la naranja

Las naranjas son un tipo de cítrico que originariamente se encontraba tan sólo en Asia.

Sin embargo, poco a poco se fue extendiendo por diferentes partes del mundo, mientras que a España llegó de la mano de los árabes en el siglo X, siendo introducidas en primer lugar en Murcia, Valencia y Andalucía.

En un primer momento, se trataba de un fruto de fuerte sabor y muy amargo, pero en Portugal, por allá por el siglo XV, decidieron realizar diferentes cruces a través de los cuales lograron crear nuevas variedades que se presentaban con un sabor mucho más dulce y sabroso.

Posteriormente, los españoles llevaron en el año 1565 la naranja al continente americano, donde la introdujeron a través de Florida.

Con el paso de los años, algunos países han ido creando sus propias variedades, logrando de esta forma una mejor adaptabilidad a las muy distintas climatologías y características de cada zona.

Actualmente son muchos los países productores de naranjas, pero los más importantes o destacados en base al volumen de producción y calidad son España, Brasil, China, India, Estados Unidos, México, Egipto, Indonesia, Irán, Turquía, Pakistán e Italia.

En España, actualmente se producen más de 3 millones de toneladas de naranjas al año, para lo cual se trabajan cerca de 152.000 ha de superficie en total, dando lugar a una producción aproximada de 67.000 kg de naranjas por persona y año, gracias a lo cual no sólo se consume en el país, sino que también permite su exportación a otros muchos países extranjeros.

Variedades de las naranjas

Tenemos la posibilidad de disfrutar de tres grupos o variedades principales de naranjas, estando cada uno de ellos compuesto a su vez por diferentes variedades que vamos a conocer a continuación.

Navel

El nombre de esta variedad de naranja proviene de la forma que adquiere su base, ya que se asemeja a la de un ombligo, siendo “navel” la palabra inglesa que significa “ombligo”.

En cuanto a las variedades de naranja navel, tenemos las siguientes:

  • Bahianinha
  • Barnfield
  • Chislett
  • Foyos
  • Navel
  • Navel Lane Late
  • Navel Powell
  • Navelina
  • Newhall
  • Powell
  • Ricalate
  • Washington

Sangre o sangrinas

La naranja sangrina se cultiva en las zonas del Mediterráneo, y se reconoce fácilmente por el color rojizo de su zumo, ofreciendo un sabor muy dulce y bastante particular en comparación con el resto de variedades.

Esta es la variedad de naranja sangre que podemos encontrar en el mercado:

  • Sanguinelli

Blancas

En apariencia son muy similares a las naranjas navel, aunque en el caso de las naranjas blancas se presentan con un tono mezcla entre amarillo y naranja, mientras que no presentan el característico ombligo.

Las naranjas blancas se presentan en las variedades que detallamos a continuación:

  • Ambersweet
  • Barberina
  • Hamlin
  • Jaffa
  • Mid-Night
  • Pera
  • Salustiana
  • Valencia Late

Propiedades de las naranjas

Las naranjas se adaptan sin problema a la mayoría de paladares de personas de todas las edades, pero además, también cuentan con unas propiedades que debemos considerar ya que suponen grandes beneficios para la salud.

Si tenemos que destacar una de sus propiedades más características es su elevado contenido en vitamina C, siendo de esta manera una fruta que, consumida de forma regular, fortalece de forma muy efectiva el sistema inmunitario, siendo esto necesario para prevenir enfermedades de todo tipo, destacando los resfriados y gripes tan habituales durante los meses de otoño e invierno.

Esta vitamina tiene otra utilidad muy importante que es la de ayudar en la absorción del hierro, del fósforo y calcio, con lo cual es un elemento nutricional esencial que debemos consumir todos los días en las cantidades indicadas (una naranja aporta más de la cantidad mínima necesaria de vitamina C al día).

Además de vitamina C, también aporta vitamina Avitamina B y vitamina E.

Es un alimento bajo en calorías, ya que tan sólo tiene 47 kcal por cada 100 g, siendo ideal para consumir diariamente incluso si se está siguiendo una dieta para perder peso.

Gracias a su contenido en potasiomagnesiocalcio y fósforo, aporta minerales imprescindibles para el día a día, lo cual beneficia tanto a los huesos y dientes como al sistema nervioso, el sistema muscular, mejora la hidratación celular, etc.

Su fibra ayuda a combatir el estreñimiento y mejorar el tránsito intestinal, previniendo a la vez la aparición de cáncer de colon.

Beneficios de las naranjas

Atendiendo a las propiedades y valores nutricionales de las naranjas, podemos destacar algunos beneficios bastante importantes como el hecho de que, gracias a que tiene un índice glucémico bajo, la naranja es un alimento muy recomendado para evitar enfermedades como la diabetes.

La vitamina C ayuda a la formación de glóbulos rojos y glóbulos blancos, mejorando de esta forma tanto la salud cardiovascular como el sistema inmunitario.

Tiene una gran cantidad de fibra, que como decíamos ayuda a evitar el estreñimiento, prevenir el cáncer de colon y a la vez también crea una sensación de saciedad que ayuda a reducir la ingesta de alimentos, con lo cual, y uniendo a esto que tiene pocas calorías, es fantástica como complemento para dietas para perder peso.

Su calcio ayuda a proteger los huesos, y prevenir enfermedades y desgaste producido por el paso del tiempo.

Además, sus propiedades antiinflamatorias hacen que sea beneficiosa frente a enfermedades como por ejemplo la artritis.

También ayuda a mejorar la digestión, ya que permite una mejor asimilación de los nutrientes, actuando como laxante para facilitar la evacuación.

Consumir naranjas con regularidad, va a reducir la absorción de grasas, lo cual tiene dos efectos inmediatos que son la mejora de los niveles de presión arterial, a la vez que también reduce los niveles de colesterol, evitando que la grasa se adhiera en el interior de las paredes de las arterias.

Cabe destacar que también contiene esteroles, un compuesto gracias al cual vamos a conseguir una reducción sustancial del conocido como colesterol malo.

A nivel de sistema circulatorio, también aporta magnesio, un nutriente que va a mejorar la circulación sanguínea, además de que es muy útil para prevenir la aparición de hemorroidesvarices y diferentes tipos de problemas cardiovasculares.

Las naranjas ayudan a depurar la sangre, logrando disolver los ácidos y consiguiendo a la vez impedir la formación de piedras en el riñón.

Su elevada proporción de agua, permite una rápida rehidratación, por lo que es un alimento muy recomendado para personas de todas las edades, y especialmente para deportistas y personas que realizan trabajos que requieren esfuerzos o se ven sometidos a procesos que suponen una deshidratación para el organismo, consiguiendo de este modo no sólo recuperar el líquido perdido, sino también minerales, vitaminas y todos los nutrientes necesarios para un adecuado funcionamiento del cuerpo y una perfecta recuperación.

Ayuda a eliminar el ácido úrico, y en definitiva, ofrece grandes beneficios a nuestro organismo a muy diferentes niveles, pero para ello es muy importante que consumamos naranjas de forma regular, combinando con otros cítricos para disfrutar no sólo de una mejor calidad de vida, sino también de todo su sabor y frescura.

Valor nutricional de las naranjas

Una de las mejores formas de conocer los grandes beneficios que aportan las naranjas a nuestro organismo, es a través de un desglose de su valor nutricional, el cual nos permitirá entender mejor los aportes que la naranja ofrece a nuestro cuerpo.

Agua Total 86,75 g
Carbohidratos Azúcares 9,36 g
Fibra alimentaria 2,40 g
Total 11,75 g
Grasas Saturadas 0,015 g
Trans 0,00 g
Monoinsaturadas 0,023 g
Poliinsaturadas 0,025 g
Total 0,12 g
Minerales Calcio 40 mg
Fósforo 14 mg
Hierro 0,10 mg
Magnesio 10 mg
Manganeso 0,025 mg
Potasio 181 mg
Sodio 0 mg
Zinc 0,07 mg
Proteínas Total 0,91 g
Vitaminas Vitamina A (Retinol) 11 μg
Vitamina A (Betacaroteno) 71 μg
Vitamina B1 (Tiamina) 0,087 mg
Vitamina B2 (Riboflavina) 0,040 mg
Vitamina B3 (Niacina) 0,282 mg
Vitamina B6 0,060 mg
Vitamina B9 (Ácido fólico) 30 μg
Vitamina B12 0 μg
Vitamina C 53,2 mg
Vitamina D 0 μg
Vitamina E 0,18 mg
Vitamina K 0 μg

 

Estos son los valores nutricionales de la mandarina, para lo cual se ha considerado un fruto fresco y recién obtenido del árbol, ya que conforme van pasando las semanas desde su recolección, la fruta irá perdiendo parte de sus propiedades.

Calorías

La naranja es un alimento que se adapta perfectamente a la mayoría de dietas, ya que se trata de un cítrico muy completo, con grandes propiedades nutricionales y que además tan sólo tiene 47 kcal por cada 100 g de producto.

Esto corresponde a 197 kilojulios de energía, y para hacernos una idea, una naranja de tamaño medio, suele tener un peso de aproximadamente 150 g, lo que significa que cada naranja puede rondar aproximadamente las 70 kcal, una cifra muy baja para un alimento con fibra que sacia, y que además también aporta muchos otros nutrientes para una dieta equilibrada que permita disfrutar de la máxima salud y calidad de vida.

Vitaminas

Tal y como hemos podido observar a través del cuadro donde se representan los valores nutricionales de las naranjas, en total podemos destacar nueve vitaminas diferentes que obtenemos a partir de este cítrico.

Vamos a detallar el porcentaje de cada una de ellas por cada 100 g de naranja en base a la cantidad diaria recomendada por persona adulta:

  • Vitamina A (Retinol): 1%.
  • Vitamina A (Betacaroteno): 1%.
  • Vitamina B1 (Tiamina): 7%.
  • Vitamina B2 (Riboflavina): 3%.
  • Vitamina B3 (Niacina): 2%.
  • Vitamina B6: 5%
  • Vitamina B9 (Ácido fólico): 8%
  • Vitamina C: 89%
  • Vitamina E: 1%

Tal y como podemos observar, con tan sólo 100 g de mandarina, podemos obtener hasta el 89% de vitamina C, un 8% de ácido fólico, un 7% de tiamina y un 5% de vitamina B6 entre otras, siempre y cuando claro está se trate de una mandarina fresca, recién cogidas del árbol y directamente obtenida del productor, garantizando que en ningún momento ha sufrido procesos y ha sido conservada en cámaras, evitando el deterioro de sus propiedades y de este modo el poder disfrutar de un cítrico sano, natural y con fantásticas propiedades nutricionales.

Temporadas de la naranja

La temporada de naranjas comienza en noviembre y puede llegar hasta mayo, pero dependiendo de la variedad, se podrá recolectar en diferentes meses tal y como detallamos a continuación con algunas de las variedades más habituales:

  • Navelina: desde noviembre hasta finales de enero.
  • Cara: desde mediados de noviembre hasta principios de enero.
  • Navel Lane Late: desde mediados de enero hasta principios de marzo.
  • Navel Powel: desde febrero hasta finales de marzo.
  • Navel Chislet: desde mediados de febrero hasta mediados de mayo.

Precio de la naranja

Para poder conocer el precio de la naranja, debemos estudiar bien los costes de producción, además de que es importante tener en cuenta que hay diferencias significativas dentro del mercado en relación con la alternativa de venta al público o la cada vez más recurrida compra al productor.

Costes de producción

Para poder realizar un cálculo efectivo que nos permita averiguar si realmente una plantación de naranjas es rentable, es muy importante que aprendamos a desglosar los costes de producción.

Para ello, debemos seguir un esquema similar al siguiente:

  • Los costes directos: los costes directos son aquellos que suponen un gasto que se debe realizar de forma regular, es decir, incluye todo tipo de productos, suministros, mantenimiento y mano de obra. En total tenemos cuatro grupos que son:
    • Mano de obra: aquí se incluye el coste de todas las labores, desde trabajar el suelo hasta la eliminación de hierbas, poda, trasplantes, tratamientos, abonados y fertilización, riego, recolección, transporte, arreglo y acondicionamiento de caminos, gestión de la explotación, etc.
    • Insumos: los insumos son los recursos o materias primas necesarias para la plantación, incluyendo los árboles, fertilizantes, abonos, herbicidas, fitosanitarios, etc.
    • Suministros: deberemos incluir absolutamente todos los suministros relacionados con el trabajo en terreno, como por ejemplo la electricidad, el agua y el combustible.
    • Maquinaria: esta partida contempla todos los gastos relacionados con el mantenimiento de la maquinaria. En este sentido no entraría al combustible, ya que es parte de los suministros pero no del mantenimiento, pero sí deberíamos contemplar filtros, neumáticos, aceite, averías, etc.
  • Los costes indirectos: los costes indirectos son aquellos que se tienen que repartir a lo largo del tiempo, por ejemplo, por la compra de maquinaria que evidentemente no se amortiza en un solo año sino en varios. En este sentido, tendremos dos partidas que son:
    • Amortización de maquinaria: al comprar maquinaria, ya sean herramientas, vehículos, etc., debemos realizar un estudio que nos permita repartir el coste final entre su estimación de vida, de manera que podamos conocer el coste real para cada año.
    • Amortización de la plantación: también es importante amortizar la propia plantación, lo que significa que debemos tener en cuenta el precio de cada árbol, su coste y vida útil, logrando una estimación que nos va a permitir obtener un coste real en base a una unidad de tiempo como puede ser el año.
  • Otros costes: en los apartados anteriores hemos incluido todos los costes relacionados con la labor dentro del campo, pero también hay que contemplar aquellos que están relacionados con el cumplimiento de la normativa y con las obligaciones tributarias y legales. Aquí entrarían desde los seguros tanto agrarios como no agrarios, como los servicios de gestoría, asesoría, asesoramiento externo, IBI, servicios de laboratorios, costes de certificados (por ejemplo, en caso de producción ecológica), etc.

Si tenemos en cuenta que el naranjo permite una producción de unos 35.000 kg por hectárea, su coste medio sería de alrededor de 6800 € por hectárea, lo que significa que la repercusión sería de unos 0,19 € de coste por kilogramo.

En el caso del naranjo ecológico, su rendimiento es de unos 25.000 kg por hectárea, teniendo un coste medio de unos 5500 € por hectárea, de manera que la repercusión sería de aproximadamente 0,21 € por kilogramo.

De cualquier manera, estas son unas cifras muy aproximadas ya que variarán en función del año, el lugar, los resultados de la cosecha, modo de gestión de la explotación y, en general, de muchos factores que podrán ser determinantes en el cálculo final.

Precio venta publico

El precio de venta al público de las naranjas depende de diferentes factores entre los que destacan la variedad, temporada, oferta y demanda que se produce cada año.

Dependiendo del tipo de naranja, generalmente su precio de venta al público oscilará entre 1,50 €/Kg y hasta incluso más de 5,00 €/Kg, pudiendo encontrar distintas calidades.

Precio del productor

Al comprar la naranja directamente al productor, su precio disminuye debido a que se elimina a los intermediarios, a la vez que también aumenta de forma significativa la calidad, ya que el cliente final va a poder disfrutar de una naranja que ha sido recién recogida del árbol.

En este sentido, de igual manera va a influir la oferta, la demanda, la variedad que elijamos, así como la temporada en la que nos encontremos, y en este sentido, generalmente se encuentran entre 1,00 €/Kg y 3,00 €/Kg.

mandarin-1961570_960_720.jpg

Naranjas ecológicas

El concepto de naranjas ecológicas se extiende cada vez más gracias al compromiso y la responsabilidad de productores y consumidores, que prefieren optar por un tipo de naranja que se haya obtenido de un modo más equilibrado y en respeto con el medioambiente.

En este sentido, para poder producir naranjas ecológicas, es esencial cumplir con unos patrones básicos establecidos por los organismos competentes, los cuales serán controlados a partir de entidades externas a la empresa que comprobarán la correcta realización de todos los procesos y adecuación a las normas, tras lo cual se procede a conceder el certificado de producción ecológica.

Para que se puedan considerar naranjas ecológicas, las principales exigencias desde una perspectiva general serán las siguientes:

  • Es importante que la plantación asegure una producción mínima en cada temporada.
  • Los alimentos deberán ser de elevada calidad, muy especialmente desde la perspectiva nutricional.
  • El agricultor ecológico no sólo tiene que trabajar su plantación, sino todo el ecosistema del entorno de la misma.
  • Deberá fomentar el desarrollo de los ciclos biológicos naturales que se producen en el sistema agrario. Esto implica tanto el suelo como los microorganismos, plantas y animales.
  • Es importante que, a largo plazo, se consiga mejorar la fertilidad natural del suelo.
  • Se valora muy positivamente la utilización de recursos renovables, especialmente para la obtención de energía y gestión de tareas entre las que se encuentra el riego.
  • Para reducir el impacto medioambiental, se debe fomentar la organización local de los sistemas agrícolas.
  • Tanto los nutrientes como la materia orgánica en general se deberán obtener directamente en la propia plantación.
  • El agricultor ecológico debe limitar al máximo la contaminación que se produzca en la realización de tareas agrícolas.
  • Deberá mantener la diversidad genética del sistema y del entorno.
  • Hay que proteger los hábitats tanto de plantas como de animales.

Naranjo: El árbol

El naranjo es el árbol a través del cual se produce la naranja, uno de los cítricos mejor valorados por sus propiedades nutricionales y por su sabor.

En la actualidad existe un amplio abanico de variedades diferentes, pero desde una perspectiva general, los árboles suelen contar con unas características comunes que vamos a detallar a continuación.

En primer lugar, el naranjo suele tener una altura que oscila entre los 3 m y los 5 m como máximo, aunque lo cierto es que, en función de la variedad y de los cuidados, puede llegar incluso a alcanzar hasta 13 m de altura.

La forma de su copa es de cono, mostrando una gran densidad, de manera que también se utiliza con frecuencia como árbol ornamental.

Tiene un tronco corto y de tacto liso, mientras que sus ramas se caracterizan por la presencia de pinchos de gran longitud, pudiendo llegar incluso a superar los 10 cm de largo.

En cuanto a las flores, nacen durante la primavera y son hermafroditas, lo que significa que no es necesario plantar árboles macho y hembra, sino que un mismo árbol producirá todo lo que necesita para que salga el fruto.

Cada flor estará compuesta por cinco pétalos de color blanco, los cuales se presentan con una apariencia carnosa y un aroma muy intenso.

Por norma general, las flores se encuentran en racimos, es decir, varias flores juntas, pero también se pueden localizar a menudo en solitario.

En cuanto a la naranja, es decir, el fruto del naranjo, se reconoce fácilmente por su color anaranjado, y se diferencia de la mandarina en que su tamaño es mayor, además de que tiene una piel más adherida al fruto interior, lo cual hace que sea más difícil a la hora de pelar.

Se trata de un árbol perenne, con hojas que generalmente tienen forma ovalada, y su longitud oscila entre los 7 cm y los 10 cm.

Aunque cada variedad va a tener un rango de temperatura diferente, por norma general, el naranjo está diseñado para zonas cálidas, ya que el frío le afecta negativamente.

De hecho, una temperatura alta ayuda a reducir la acidez del fruto, mientras que con temperaturas inferiores a 13 °C, tanto el árbol como el fruto se pueden ver afectados negativamente e incluso interrumpir su crecimiento.

En general, el naranjo se verá afectado muy negativamente con temperaturas inferiores a 0 °C, muy especialmente si se mantienen de forma prolongada en el tiempo, pudiendo llegar incluso a causar la muerte del árbol.

De igual manera, las temperaturas excesivamente altas también afectan de forma negativa, de la misma manera que lo hace la sequía.

La cantidad de agua aproximada que va a necesitar el naranjo es de entre 50 l y 60 l de agua al día, con la particularidad de que durante el verano deberemos aumentar el volumen, mientras que durante los meses de invierno no vamos a tener ningún tipo de problema reduciéndolo.

De cualquier manera, es muy importante que, para garantizar un adecuado desarrollo del naranjo y una buena producción, se realice un completo estudio del suelo donde se planta, y en este sentido, es especialmente importante prestar atención al drenaje, ya que las aguas estancadas pueden facilitar no sólo la podredumbre de la raíz, sino también la aparición de diferentes tipos de plagas y enfermedades.

Cabe destacar que este control se debe extremar especialmente en el naranjo, ya que se trata de un árbol que generalmente se planta en zonas de clima templado pero de elevada humedad, por lo que la propensión a la acumulación de humedad en las raíces es mucho mayor.

Lo ideal es que el suelo tenga un pH de entre 5 y 6,5, aunque en determinados casos podemos llegar incluso hasta un pH de 8. Sin embargo, es muy importante controlar este detalle, previniendo una acidez mayor o menor a las recomendadas.

Debido a que la plantación de cítricos puede implicar la presencia de patógenos que se pueden ir acumulando en el suelo, los naranjos no suelen responder bien a su plantación en lugares donde anteriormente hubo plantados otros críticos diferentes.

Podemos destacar dos tipos principales de naranjo que son el naranjo amargo y el naranjo dulce:

  • Naranjo amargo: se trata del tipo de naranjo original, y se caracteriza por ser un naranjo que produce un fruto muy amargo, el cual se puede ingerir, aunque no resulta demasiado agradable. Es por ello que generalmente tiene un cometido ornamental, para la fabricación de medicinas, e incluso también para la producción de productos alimenticios como son las confituras, esencias, etc., pero no para el consumo directo.
  • Naranjo dulce: el naranjo dulce nace a partir del desarrollo del naranjo amargo, dando lugar a un fruto mucho más dulce aunque, como caracteriza a la naranja, siempre con ese toque amargo original. En este caso se utiliza fundamentalmente en alimentación, ya sea para comer directamente, para la fabricación de zumos o por supuesto también para su utilización a la hora de elaborar recetas y platos de muy diferente índole.

De forma aproximada, cada naranjo bien cuidado va a ofrecer una producción que será de entre 300 y hasta 500 naranjas.

fruit-1960405_960_720.jpg

Plagas de los naranjos

A la hora de hablar de las plagas de los naranjos, hay que tener en cuenta que estamos refiriéndonos a un árbol que generalmente se localiza en regiones templadas y con una atmósfera húmeda.

Esto es importante considerarlo ya que se trata de una particularidad que aumenta las probabilidades de presencia de plagas y enfermedades transmitidas por hongos, además de que la humedad favorece su reproducción y proliferación a lo largo de todos los árboles de la plantación.

Dicho esto, vamos a analizar las principales enfermedades y plagas de los naranjos, de manera que tendremos en cuenta sus características, amenazas que supone y consejos que permiten poder reconocerlas:

  • Araña roja: conocida científicamente como Tetranychus urticae o Koch, se trata de un ácaro que se caracteriza por ser una de las plagas del naranjo más habituales. Puede llegar a medir cerca de medio centímetro, y se reconoce con facilidad gracias a que su color es rojo. Está más presente cuando la temperatura es elevada y el tiempo más seco, y para alimentarse, se coloca en las hojas, de las cuales va extrayendo las células. Poco a poco, estas hojas irán volviéndose cóncavas, presentando un color amarillento. También es frecuente encontrar telas de araña, y poco a poco observaremos que el crecimiento del árbol es cada vez más lento.
  • Eryophis seldoni: conocido vulgarmente como ácaro de las maravillas o Ewing, se trata de una plaga que se ceba muy especialmente en las yemas, es decir, antes de que comience a desarrollarse el fruto, con lo cual puede llegar a reducir mucho el volumen de la cosecha. No obstante, también se puede presentar antes de tiempo y atacar directamente a las flores, o incluso después y afectar al fruto, causando deformaciones muy destacadas.
  • Mirador de cítricos: conocido científicamente como Phyllocnistis citrella stainton, se trata de una plaga producida por una mariposa de pequeñas dimensiones de color blanco. Su tamaño de adulto es de entre 3 mm y 6 mm, existiendo un marcado dimorfismo sexual entre los machos y las hembras, siendo estas últimas más grandes. Las larvas tardan en salir desde dos y hasta 10 días como máximo, la cual se introduce directamente dentro de la hoja y comienza a alimentarse de ella. Estas galerías que van excavando afectan directamente al estado de las hojas, así como de los brotes y en algunos casos incluso también a los frutos que han empezado a cuajar. Al perder masa foliar, se reduce la fotosíntesis, lo que afecta negativamente al desarrollo de todo el árbol, observándose una pérdida de vigor evidente que se traduce en una menor productividad.
  • Mosca blanca: la mosca blanca es un insecto que se conoce científicamente como Aleurothrixus floccosus mask y que tiene un tamaño que puede llegar incluso al medio centímetro. Se reconoce fácilmente por su color blanco en la adultez, aunque durante su juventud, es de un tono más amarillento. Ataca sobre todo a la hoja ya los brotes tiernos, de los que, además de alimentarse, también cubre con una secreción cérea que propicia la aparición de negrilla, un hongo dañino que a su vez también produce una sustancia residual de tipo meloso. A la vez hace que el proceso de brotación sea más débil, reduciendo el volumen de la cosecha. Además de propiciar la aparición de negrilla, también atrae a otros ácaros y a cochinillas, a la vez que los protege con la melaza, por lo que ni tan siquiera los productos fitosanitarios consiguen acabar con ellos de forma completa, mientras que los enemigos naturales se ven dificultados a la hora de reducir su población.
  • Mosca de la fruta: la mosca de la fruta es conocida científicamente como Ceratitis capitata wiedemann, y también de forma popular como mosca del Mediterráneo. Se trata de un insecto muy habitual que proviene de África y que ataca muy especialmente entre la primavera y el verano. Sin embargo, si el invierno es suave, puede permanecer inactiva y reactivarse atacando al naranjo de forma más temprana en la siguiente temporada. Esta mosca ataca directamente al fruto ya que es donde pone sus huevos, lo cual hace que quede abierta una entrada por la que acceden tanto bacterias como hongos. Esto fomenta la descomposición de la pulpa, haciendo que la fruta madure antes de tiempo y el fruto caiga sin llegar a desarrollarse.
  • Panonychus citri: se trata de un ácaro que se conoce también como McGregor. Tiene un tamaño de alrededor de 0,4 mm, presentando una forma redondeada y cuatro pares de patas. Su ciclo biológico dura un mes, y tiene capacidad para atacar a cualquier tipo de cítrico, incluyendo todas las variedades de naranjo. Se localiza tanto en las hojas como en las ramas tiernas y en los frutos, y generalmente afecta a finales de verano y durante la temporada de otoño, pudiendo llegar a decolorar los frutos, hacerles perder el brillo y, en definitiva, mermar de forma preocupante su calidad.
  • Piojo rojo: se trata de la cochinilla que recibe el nombre científico de Aonidiella aurantii maskwell, y se caracteriza por tener un caparazón duro y de forma circular. Es de color pardo mientras que la entrada es de un tono más amarillento. Se extiende por hojas y ramas, aunque sobre todo prefiere colocarse en los frutos, a los cuales daña directamente, además de que crea una apariencia menos agradable que hace que pierda su valor comercial. Provoca multitud de manchas en el fruto, el árbol se debilita y en cuanto a las hojas, se van volviendo amarillas y caen del árbol.
  • Psila Africana: se trata de un insecto denominado científicamente Trioza erytreae del guercio, el cual alcanza en su adultez una longitud de hasta 2 mm de largo. Sus alas son largas y transparentes, pasando de una tonalidad verde hasta un castaño oscuro conforme avanza su edad. Este insecto parecido al pulgón se alimenta directamente de las hojas, creando abultamientos y retorciéndolas, lo cual da lugar a un debilitamiento del árbol, que se traduce en una merma sustancial de la producción. También puede llegar a transmitir greening, una enfermedad bacteriana que puede incluso llegar a acabar con la vida del árbol.
  • Pulgón: existen cuatro tipos principales de pulgón que son Toxoptera aurantiibBoyer de fonscolombeAphis spiraecola van der gootAphis gossypii glover y Myzus persicae sulzer, presentándose dos morfologías con tórax y abdomen diferenciados para los alados y no diferenciados para los ápteros. Estos pulgones se alimentan de la savia del naranjo, colocándose en los brotes y hojas que se irán enrollando poco a poco. También segrega melaza y puede dar lugar a la aparición del hongo negrilla, reduciendo el proceso de fotosíntesis que se traduce en debilitamiento y un descenso en la producción.
  • Trips: su nombre científico es Pezothrips kellyanus bagnall y se trata de una plaga con ejemplares de hasta 2 mm de largo. Afecta sobre todo a frutos que se están desarrollando, con lo cual dan lugar a una reducción de la cosecha.

Tal y como podemos observar, la mayor parte de plagas y enfermedades de los naranjos se pueden tratar para su erradicación, pero de cualquier manera hay que tener muy claro que la mayoría de ellas se transmite por contacto, es decir, si cogemos un elemento que esté contaminado, ya sea con el virus, la bacteria, el hongo o la plaga de cualquier índole, y lo utilizamos en un árbol sano, el riesgo de contaminación es elevado.

Es por ello que, en el caso de que en la plantación exista un árbol infectado con cualquier enfermedad o plaga, es esencial que, una vez que se trabaje, se proceda inmediatamente a la limpieza y desinfección de todas las herramientas y elementos que hayan estado en contacto con él, reduciendo de este modo la posibilidad de contagio a otros ejemplares de naranjos sanos.